Mas que Hambre - Memorias por la vida
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MÁS QUE HAMBRE
Por: María Angélica Jiménez

¿Cómo transitar por Caracas y no ver el hambre? En cada esquina hay gente suplicando por comida o dinero. Los observamos en los semáforos, frente a comercios, automercados, o peor aún, escarbando las bolsas de basura.

 

Cuando recorro la ciudad, procuro tener algún alimento para ofrecérselo a los que piden, a los que no tienen, pero, comprendí que ese acto solía ser rápido: mirando por encima sin querer ver, pasando de lado como un observador lejano.

 

Todo cambió aquel día en el que salía de un automercado y se me acercó una muchacha con un bebé dormido a cuestas. Sin apuro ni evasivas, la miré directamente a los ojos y rompí la barrera. Su historia fue breve, aún así, sentí su dolor. Sentí que debía fotografiarla.

 

La retraté sin amarillismo, todo lo contrario, quería una imagen que la dignificara. Un retrato hermoso de una realidad dura y triste. Desde ese instante comenzó esta serie que, más que una denuncia, es el resultado de mi conexión con decenas de venezolanos que buscan cómo sobrevivir un día a la vez.

 

El común denominador de estas fotografías es el hambre. Sin embargo, se decantan problemas mayores como maternidad precoz, niños abandonados, adolescentes maltratados, muchachos adictos, madres que también son padres y padres que tratan de ser madres.

 

Son historias que, al mismo tiempo, reflejan la deserción escolar que persiste en el país, el desempleo, la violencia institucional y las numerosas enfermedades que no pueden ser atendidas. Son los retratos de miles de problemas que no parecen tener solución a corto ni mediano plazo, lo que me golpea y me hace pensar que somos una sociedad enferma que tardará mucho en sanar.

 

Luego de oír sus anécdotas intentaba darles ánimo, esperanza. Los invitaba a visualizarar un futuro mejor, en una actividad que les gustara, pero, ¿con qué derecho les hablaba de una realidad incierta? Me sentí mal conmigo misma y decidí parar. Acumulé retratos con historias breves, rostros que no se me han ido de la mente, caras a las que me sigo tropezando en la calle. Sufro por todos. Ya los conozco. Sé de sus carencias y me siento impotente, ya que nuestra conexión no les sirvió de nada y sus problemas siguen ahí, iguales o peores.

 

Twitter: maajimenez
Instagram: ecajimenez

María Angélica Jiménez, venezolana, nacida en Caracas en 1963. Comienza a hacer fotografías en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) como parte del pensum de Comunicación Social. Al graduarse, ingresa al Instituto Neumann de Caracas. Complementa sus formación con talleres dirigidos por el fotógrafo Ricardo Armas. Luego estudia en la Escuela de Fotografía de la Universidad de San Francisco y en el International Center of Photography en Nueva York. Regresa a Venezuela y participa en el Salón Joven de la Fotografía I y II del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. En marzo de 2012 exhibe su primera individual denominada “Retratos” en la Galería del Centro de Artes Integradas. En 2014 expone en la Galería 39 “Iridiscencias”. En 2015 muestra “Roraima, Impresiones de un Territorio” en el Secadero Uno de La Hacienda La Trinidad. En 2017 realiza collages con billetes venezolanos para evidenciar la destrucción de la moneda. En 2018 hace Grafitis para denunciar los padecimientos de su país. En la actualidad desarrolla una serie de retratos y testimonios sobre el hambre de los venezolanos.