Desnutrición - Memorias por la vida
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Desnutrición

La Organización de Naciones Unidas, a través de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), informó que el  hambre creció en 2017 en América Latina y el Caribe hasta afectar a unos 39 millones de personas debido a la desaceleración económica en Sudamérica, marcada especialmente por el caso de Venezuela. En nuestro país la tasa media de subalimentación fue del 11,7 % de la población entre 2015 y 2017 (3,7 millones de venezolanos en total), casi cuatro veces más que en el trienio 2010-2012. En toda la región, los mayores porcentajes de hambre en el último trienio se dieron en Haití (el 45,8 % de su población, equivalente a 5 millones de personas), Bolivia (19,8 % de población, 2,2 millones) y Nicaragua (16,2 % de población, un millón).

Cáritas Venezuela, en su último informe de Monitoreo de la situación nutricional en niños menores de 5 años, de 2018, registró una disminución de 13 puntos porcentuales en los índices de desnutrición infantil en todos sus tipos; es decir,  bajó de 78% a 65% entre los meses de abril y julio, lo que atribuyen al periodo electoral correspondiente a las elecciones presidenciales del 20 de mayo de este año.  

La organización realizó un chequeo médico a 2.216 niños de 46 parroquias eclesiásticas en los estados Sucre, Zulia, Carabobo, Lara, Miranda, Vargas y el Distrito Capital. En los casos registrados, la disminución ocurrió solo en los casos de desnutrición en sus formas leves, mientras que el porcentaje de desnutrición aguda se mantuvo sin cambios, siendo un 13,5% del total. El grupo más afectado son los menores de 6 meses de edad, encontrándose que 32% de los niños examinados tenía algún tipo de desnutrición.

Cáritas señala en los cuatro meses estudiados, se dieron tres aumentos del salario mínimo por parte del Ejecutivo Nacional (marzo, mayo y junio), así como tres bonos por montos superiores al doble de dichos salarios, y bonos adicionales para personas con discapacidad y mujeres embarazadas. Igualmente, el subsidio Hogares de la Patria para familias vulnerables se duplicó durante el periodo que duró la contienda electoral. 72% de los hogares consultados manifestó haber sufrido un deterioro en su alimentación.

Para el mes de julio de 2018, Susana Raffalli, nutricionista y experta en seguridad alimentaria, aseguró que el índice de desnutrición en niños menores de cinco años se situó sobre 60% , mientras que la desnutrición aguda grave alcanzó 12.7%. La especialista explicó, en una entrevista para VivoPlay, que el umbral de emergencia de salud pública que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 15% y para que se considere crisis debe ser 10%; por lo que Venezuela está en la línea entre emergencia y crisis desde que comenzó la hiperinflación. En este punto, los jefes de familia sacrifican todo para poder alimentar a sus hijos. Según Raffalli, se sacrifica lo último que queda, que es la integridad humana. 

La desnutrición en Venezuela se cobró otra víctima: Frank Robles, de 10 meses, falleció en la emergencia pediátrica del Hospital Manuel Nuñez Tovar, en el estado Monagas. El bebé pertenecía a la etnia warao y ahora ocupa el número 37 en lista de los muertos por desnutrición. Su mamá, María Eugenia Pimentel, lo llevó al centro asistencial cuando observó que tenía dificultad para respirar. La mujer admitió que alimentaba poco a su hijo porque no conseguía fórmula y tampoco lo amamantaba porque no producía suficiente leche. Explicó que en su casa comían yuca con sardina porque es a lo que tienen acceso. María Eugenia y su familia son parte de los hogares venezolanos que sufren la emergencia humanitaria que vive el país.

La ONG Ciudadanía en Acción, a través de su informe semestral “El reto del hambre cero en Venezuela”, precisó que una de cada cinco familias venezolana solo tiene acceso a alimentos que conducen a niveles elevados de desnutrición aguda y mortalidad excesiva. Lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son 2.100 kilocalorías y 75 gramos de proteínas; pero, en el país, las familias más vulnerables solo pueden acceder, en promedio, a 1.400, lo que significa que por personas se están consumiendo 430 gramos de alimentos a diario y, sobre todo, se trata de cereales y harinas.

Cáritas evaluó a 10.000 niños de las zonas más empobrecidas del país y 7.000 de ellos presentan desnutrición.Susana Raffalli, nutricionista y experta en seguridad alimentaria, aseguró que el país ha sufrido un retroceso de 50 años en ese aspecto. 15% de los niños están en peligro de muerte. 

Recientemente, el diputado de la Asamblea Nacional, Leonardo Regnault, denunció que la desnutrición infantil se ha convertido en un problema nacional que podría significar la pérdida de 300.000 niños la cierre de 2018. Precisó que cada semana mueren seis niños por esta causa.

Más de 4 millones de venezolanos sufren de desnutrición, según el informe de septiembre 2017 de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La institución estima que el 13% de la población padece de “subalimentación”, en otras palabras, lo que come no es suficiente para satisfacer la demanda mínima de energía alimentaria.

De acuerdo con cifras de Unicef, actualmente en Venezuela 12.7% de los niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica. La nutricionista y experta en seguridad alimentaria Susana Raffalli sostiene que hasta 5% es “aceptable”, de 5 a 10% es alarmante, entre 10 y 15% es crisis y cuando alcanza 30% en términos alimentarios se trata de hambruna. La organización Cáritas de Venezuela reporta una tendencia al aumento de 0,8 a 1 punto por mes.

Esto quiere decir que si no se atiende la situación, el país sufrirá hambruna aproximadamente en un año y medio.

ENCOVI determinó que el patrón de compra del venezolano cambió con el desplazo del pollo y la carne por tubérculos y hortalizas. 23,8% de la muestra consideró su alimentación como monótona mientras la mayoría la catalogó como deficiente. Las conclusiones arrojaron que 9,6 millones de venezolanos comen dos o menos comidas al día y 74.3% asegura haber perdido entre 8,7 y 9 kilos de manera descontrolada durante el año.

La mala alimentación es una consecuencia directa de las regulaciones de productos de la canasta básica que han generado un mercado paralelo en el que los bienes son ofrecidos por triple del valor oficial. Como solución, el gobierno de Nicolás Maduro creó Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), a los que se destina 50% de la producción agroindustrial desde octubre del 2016.

Según la ONG Provea, los CLAP son instrumentos de discriminación política, pues no incluyen a todos los consejos comunales y por lo tanto no distribuyen los alimentos equitativamente entre los venezolanos. El criterio para asignar las cajas de comida o no es la tendencia política de cada zona.

El desabastecimiento también afecta a los negocios. Solo en Nueva Esparta cerraron 230 locales comerciales entre los meses de noviembre y diciembre del 2016. Más de 40% de las empresas califica su situación como negativa, apuntando que 24% de los problemas que enfrentan se refieren a la inflación. El resto de los problemas son referidos al difícil acceso de divisas y materia prima.

El artículo 305 de la Constitución sostiene que el Estado debe garantizar la seguridad alimentaria de la población mediante la disponibilidad suficiente y estable de alimentos y el acceso oportuno y permanente a éstos. Este derecho humano genera una serie de obligaciones para el Estado que deben ser cumplidas sin limitaciones, de forma progresiva y utilizando el máximo de sus recursos disponibles. 

La grave situación ha impactado profundamente en la alimentación infantil generando alarmantes índices de desnutrición entre los niños venezolanos. La ONG Caritas de Venezuela aseguró que, semanalmente durante 2017, falleció entre 5 y 6 niños por severos casos de desnutrición. Sumado a esto, al menos 33% de la población infantil ostenta retardo en el crecimiento, lo que nutricionistas como Susana Raffalli reiteran, es un daño que no se puede revertir.

 

Basados en estos sondeos, la iglesia católica estimó que 280.000 niños podrían morir de desnutrición en Venezuela si la situación se mantiene durante el 2018.

Caritas informó que aunque en 2017 ayudaron a un poco más de 3 mil niños con desnutrición, debido a la grave situación del país, actualmente sus inventarios de suplementos se encuentran agotados y no saben cómo ni cuándo se podrán reponer, para poder continuar ayudando, en lo posible, a personas que lo necesiten.

La asociación Caritas Venezuela realizó un informe que evidencia la malnutrición infantil que reina en cuatro estados de Venezuela: Distrito Capital, Miranda, Vargas y Zulia. Las cifras muestran que el 11,4% de los niños menores de cinco años padecen malnutrición moderada o severa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declara el umbral de la crisis de malnutrición en el 10%, lo que lleva a Caritas a declarar el estado de crisis en los cuatro distritos analizados, pues las cifran superan lo establecido por OMS. Además, según lo analizado, en ocho de cada diez hogares, de las 31 parroquias analizadas, se come menos que antes, seis de cada diez aseguran que algunos de los miembros de la familia se están quedando sin comer para que otro miembro pueda hacerlo, siendo las madres principalmente las que se quedan sin comer para alimentar a sus hijos. El mismo informe muestra que uno de cada doce hogares se está alimentando de los restos de comida que encuentran en los contenedores de basura desplegados a lo largo y ancho del país.

Dentro del mismo informe, Pablo Hernández del Observatorio Venezolano de la Salud (OVS), indicó que actualmente el 60% de la población infantil está desnutrida, siendo el índice de desnutrición aguda en niños menores de seis meses el doble que la de los infantes mayores de dos años. Además, en el documento aparecen los estados con mayor desnutrición en Venezuela, dentro de los que destacan Amazonas, Apura, Delta Amacuro, Monagas y Sucre.

Cáritas de Venezuela registró el pasado mes de diciembre índices de desnutrición de 56% en los sectores más pobres de Venezuela y en lo que va de año, aumentó 72%. Además, la fundación indicó que siete de cada diez niños presentan los síntomas de la enfermedad por la mala alimentación que reina en Venezuela.

Amnistía Internacional presentó recientemente su informe 2017/2018 sobre la situación de derechos en el mundo, que recoge el caso de Venezuela. Según el reporte, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró en su informe mundial del 2017 que no dispone de datos oficiales fiables sobre Venezuela y que el empeoramiento de la situación económica, ya de por sí crítica, podría dar lugar a una ausencia mayor de bienes de consumo.

En las tres primeras semanas del 2018, fallecieron 43 bebés en el estado Monagas por desnutrición, cifra que supera en creces a los 28 decesos que tuvieron lugar a lo largo del 2017. Los fallecidos tenían entre 0 y 1 año y en peso no excedían los 1,500 kilogramos. Los recién nacidos ingresaron a la emergencia pediátrica del centro asistencial con afecciones como diarrea, vómito y fiebre, todos ellos síntomas de desnutrición.

Según Caritas Venezuela, en el transcurso del 2018 podrían fallecer por desnutrición unos 280.000 niños, pues son los menores de edad las principales víctimas de la crisis alimentaria y social que hay en Venezuela. La organización publicó además un informe con cifras alarmantes del 2017, en el que aparece que el año pasado murieron semanalmente entre cinco y seis niños y que el 33% de la población menor de edad en el país presentó algún tipo de retardo en su crecimiento. Susana Rafalli, asesora de la organización, indicó que los casos de desnutrición del 2017 duplicaron los del 2016. Mientras que en el 2016, 8 de cada 100 niños analizados por Cartas sufrían desnutrición grave, es decir el 8,7%, en 2017 el 15,6% de los niños tenía desnutrición.

Recientemente, Juan Pablo García, diputado a la Asamblea Nacional por el estado Monagas indicó que en los 83 días que han transcurrido del año han fallecido en Maturín 52 niños a causa de desnutrición. El último caso conocido fue el de una pequeña de ocho meses con desnutrición severa que se convirtió en pelagra. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) la pelagra es causada por una falta de niacina, una de las vitaminas del Complejo B en el organismo. Para la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos esta enfermedad es común en aquellos países donde se consume mucho maíz en la dieta.

Asimismo, Edison Arciniegas, representante de la ONG Ciudadanía en Acción expresó su preocupación por la situación nutricional en Venezuela. El trabajador indicó que existen más de 1,2 millones de venezolanos en Amazonas, Apure, Delta Amacuro, Monagas y Sucre que están viviendo en una situación de desnutrición crónica. Además, denunció que hay 50 mil venezolanos que tienen su vida comprometida para el primer trimestre del 2018 por problemas de desnutrición y que desde el 2015 están padeciendo una severa desnutrición proteica, es decir, consumen 10% de las proteínas, y en el caso de las calorías, menos de 40%.

En cuanto al hospital Dr. Pablo Acosta del municipio San Fernando de Apure, desde enero del año en curso más de 100 niños menores de cinco años de edad han pasado por las manos de los nutricionistas del área de pediatría de ese centro. Los infantes además de llegar con determinado cuadro médico, presentan diferentes niveles de desnutrición. Durante los meses de enero y febrero 85 infantes fueron ingresados a la emergencia pediátrica de ese hospital, de los cuales el 65,7 % (56 niños) presentaron desnutrición crónica. Otros 16 (18,8 %) ingresaron con desnutrición aguda, y apenas 13 (15,2 %) mantenían un nivel leve de desnutrición.

En una rueda de prensa de Guerreros Azules, la nutricionista Ariana Araujo, informó que en Venezuela existe una tasa de desnutrición de 13%. Sin embargo, Venezuela aún no se encuentra en situación de hambruna y esta cifra puede ser controlada si el Gobierno toma las medidas necesarias. Para que Venezuela entre en la categoría de hambruna, la población debe presentar una tasa de desnutrición del 30%.

En los casos de desnutrición que presenta Venezuela, los más afectados son los niños. El reporte más reciente del Observatorio Venezolano de la Salud (OVS) indica que: “el 60% de la población infantil del país está desnutrida”. De este grupo de niños, la mayoría son lactantes y no son alimentados con leche materna, lo cual podría brindarles nutrientes que influyen su crecimiento físico y mental.