Censura en Prensa - Memorias por la vida
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CENSURA EN PRENSA

El acceso a la información y la libertad de prensa en Venezuela están determinado no solo por el accionar del Gobierno, los medios también se han visto afectados por la crisis económica y la escasez de materia prima para la impresión de diarios y semanarios. Ipys Venezuela contabiliza, desde la llegada de Nicolás Maduro a la Presidencia de la República en 2013, el cierre total o parcial de 58 periódicos venezolanos. De este número, 22 cesaron definitivamente sus operaciones. En cuatro estados del país ya no hay diarios: Apure, Portuguesa, Trujillo y Sucre.

Durante los primeros ocho días del mes de octubre, dos periódicos interrumpieron su producción por las restricciones causadas por la escasez de insumos. El 3 de octubre, el diario El Luchador, del estado Bolívar, anunció el cese definitivo  de su circulación debido a la escasez de bobinas de papel periódico y la poca publicidad. Sin embargo, seguirá informando a sus lectores a través de su formato digital. El viernes 5 de octubre el diario Tribuna Popular anunció su cese de circulación por las condiciones económicas del medio de comunicación y su imposibilidad de imprimir periódicos por falta de insumos para la imprenta. El diario del Partido Comunista de Venezuela (PCV), con 70 años de historia, se quedó a dos publicaciones de cumplir con la edición número 3.000 del medio impreso. 

Mariengracia Chirinos, de IPYS Venezuela,  advierte que esto “tiene impacto mayor que hemos empezado a sentir en estos cuatro estados donde ha prevalecido la desinformación, y donde además el emprendimiento periodístico ha sido escaso”.

La junta directiva del diario Las Noticias de Cojedes comunicó su cierre a causa del anuncio de las nuevas medidas económicas hechas por Nicolás Maduro: no pueden cumplir con el pago de la nómina de empleados luego de los aumentos presidenciales que entrarán en vigencia a partir del 1 de septiembre. El pasado 1 de mayo este periódico dejó de circular luego de que el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) no le despachara papel, en esa oportunidad pasaron a la web. En esta oportunidad no pudieron buscar medidas alternativas para seguir. También quedaron sin medios impresos los estados Portuguesa y Anzoátegui. Última Hora, diario de mayor tradición en Portuguesa, después de 44 años y tres suspensiones obligatorias, anunció mediante un comunicado en redes sociales que dejaba de existir, las razones: falta de papel, elevados costos de planchas y tintas, además de un considerable descenso en la ventas que impactó en la producción, que se vio disminuida, porque pasaron de 40.000 periódicos vendidos a la cota mínima de 1.000 ejemplares. Los diarios del estado Anzoátegui Mundo Oriental y La Noticia de Oriente anunciaron que dejarían de circulación sus ediciones impresas, el 5 de septiembre. En una carta enviada a la Cámara de Periódicos de Venezuela, informaron que tuvieron que decidir suspender “hasta nuevo aviso” su edición impresa; sin embargo, continuarán su trabajo en la web.

Dos diarios locales se suman a la listas de medios impresos que cancelan su publicación. La edición impresa de LUZ Periódico, semanario de la Universidad del Zulia (LUZ) anunció a través de un Editorial que a partir del domingo 23 de septiembre dejaría de circular por falta de papel. Aún así, la directiva aclaró que pronto anunciarán nuevos canales de difusión de los contenidos “con los que, desde la resistencia académica y también informativa, la Universidad del Zulia se mantendrá firme en su vocación y su decisión de existir en libertad”.

El Diario Avance, periódico fundado por el periodista Rómulo Herrera en 1987, dejó de circular en la entidad mirandina debido a la falta de papel prensa el viernes 21 de septiembre. A través de su cuenta en Twitter, la directiva manifestó que Avance seguirá informando todos los días a la colectividad sobre el acontecer noticioso en el estado Miranda, Venezuela y el mundo. «Con mucho esfuerzo y pese a la escasez de insumos».

El acceso a la información y la libertad de prensa en Venezuela están determinado no solo por el accionar del Gobierno, los medios también se han visto afectados por la crisis económica y la escasez de materia prima para la impresión de diarios y semanarios. La junta directiva del diario Las Noticias de Cojedes comunicó su cierre a causa del anuncio de las nuevas medidas económicas hechas por Nicolás Maduro: no pueden cumplir con el pago de la nómina de empleados luego de los aumentos presidenciales que entrarán en vigencia a partir del 1 de septiembre. El pasado 1 de mayo este periódico dejó de circular luego de que el Complejo Editorial Alfredo Maneiro (CEAM) no le despachara papel, en esa oportunidad pasaron a la web. En esta oportunidad no pudieron buscar medidas alternativas para seguir. También quedaron sin medios impresos los estados Portuguesa y Anzoátegui. Última Hora, diario de mayor tradición en Portuguesa, después de 44 años y tres suspensiones obligatorias, anunció mediante un comunicado en redes sociales que dejaba de existir, las razones: falta de papel, elevados costos de planchas y tintas, además de un considerable descenso en la ventas que impactó en la producción, que se vio disminuida, porque pasaron de 40.000 periódicos vendidos a la cota mínima de 1.000 ejemplares. Los diarios del estado Anzoátegui Mundo Oriental y La Noticia de Oriente anunciaron que dejarían de circulación sus ediciones impresas, el 5 de septiembre. En una carta enviada a la Cámara de Periódicos de Venezuela, informaron que tuvieron que decidir suspender “hasta nuevo aviso” su edición impresa; sin embargo, continuarán su trabajo en la web.

Dos diarios locales se suman a la listas de medios impresos que cancelan su publicación. La edición impresa de LUZ Periódico, semanario de la Universidad del Zulia (LUZ) anunció a través de un Editorial que a partir del domingo 23 de septiembre dejaría de circular por falta de papel. Aún así, la directiva aclaró que pronto anunciarán nuevos canales de difusión de los contenidos “con los que, desde la resistencia académica y también informativa, la Universidad del Zulia se mantendrá firme en su vocación y su decisión de existir en libertad”.

El Diario Avance, periódico fundado por el periodista Rómulo Herrera en 1987, dejó de circular en la entidad mirandina debido a la falta de papel prensa el viernes 21 de septiembre. A través de su cuenta en Twitter, la directiva manifestó que Avance seguirá informando todos los días a la colectividad sobre el acontecer noticioso en el estado Miranda, Venezuela y el mundo. «Con mucho esfuerzo y pese a la escasez de insumos».

Las medidas económicas anunciadas por el presidente Nicolás Maduro han ocasionado la desaparición de medios de comunicación, cambio de estatus o liquidación del personal, en al menos 10 empresas privadas, de acuerdo con las denuncias del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP). Dentro del paquete económico del Gobierno está el incremento de salario mínimo 60 veces más que el anterior, lo que afecta a algunos medios, incapacitados de cubrir la nómina y adquirir los insumos como el papel. El Diario Los Andes de Trujillo, luego de pasar a ser semanario por la escasez de papel, el 17 de agosto, anunció que dejaría de circular y su permanencia en la web sigue en evaluación. El 22 de agosto, El Universal informa a sus trabajadores que no podrá costear los salarios de la nómina por lo que pide obtener el carnet de la patria para poder recibir el subsidio que el Gobierno prometió durante los primeros tres meses luego del aumento salarial. Dos días después, el 24 de agosto, el Diario de Lara y El Caroreño comunicaron su cierre definitivo. El 25, el diario Última Hora, del estado Portuguesa, después de reducir su circulación a cinco días a la semana durante junio y a cuatro en julio, anunció a sus trabajadores su clausura. El 27 de agosto, dos medios locales informaron cierre definitivo: el Visión Apureña, único en el estado Apure con frecuencia semanal y Notitarde, impreso del estado Carabobo, dijo a sus trabajadores que cerrarán el 31 de agosto, liquidarán al personal y solo quedarán con menos de la mitad de la nómina, a los que solo le ofrecen pagos por honorarios profesionales. El miércoles 28 se supo que Las Noticias de Cojedes, que había dejado de circular por falta de papel desde mediados de año y seguía en la web, ya no se mantendrá ni siquiera en digital. Finalmente, de la lista registrada por el SNTP, el diario Nueva Prensa de Guayana y la emisora de radio News 105.3 FM, del mismo dueño en el estado Bolívar, liquidó al personal. No seguirá circulando el periódico “por falta de insumos”.  Botaron a 23 de los 40 trabajadores e intentarán continuar en digital.   

La directiva del diario El Tiempo, a través de su editorial del 30 de julio, informó que, luego de 60 años, circularía hasta el martes 31 de julio. La edición impresa del diario fue suspendida definitivamente por causa de los altos costos de los insumos necesarios para mantener la producción de un periódico en Venezuela. También, luego de más de ocho décadas de trayectoria informativa, el periódico vespertino Diario de Lara informó  el viernes 3 de agosto a través de un comunicado que debido a la crisis económica se vieron obligados a suspender temporalmente su circulación.

En lo que va de 2018, unos 15 medios impresos y 4 digitales se han visto afectados por la falta de insumos, sanciones y bloqueos que vienen de parte de los organismos del Gobierno, según el SNTP. Ocho diarios se han visto obligados a cerrar popr la negativa de la corporación Alfredo Maneiro a vender los insumos para la impresión. Versión Final (Zulia), La Prensa de Barinas, La Región de Oriente (Sucre), El Impulso (Lara), El Tiempo (Área Metropolitana), La Verdad de Monagas, El Oriental y Las Noticias de Cojedes están en la lista.

 

En tan solo tres años siete medios han salido de circulación indefinidamente por falta de material y 20 de manera temporal (nueve de ellos solo en el 2016)

En el año 2013 el Gobierno suspendió las importaciones independientes de papel y las centralizó en la Corporación Maneiro, que impone obstáculos burocráticos, dilata las ventas y no distribuye el producto entre todos los medios de comunicación. Los periódicos críticos al régimen se han visto afectados. 

A raíz de la escasez de papel y de las presiones por parte del Gobierno para atemperar el contenido político, algunos medios de comunicación han sido vendidos. Es importante destacar que en la mayoría de los casos no se tiene certeza sobre quiénes son los dueños. En una entrevista realizada por Runrunes, José Luis Basanta, consejero delegado de Epalisticia (empresa que adquirió el diario El Universal) dijo que no podía revelar quiénes eran los inversionistas ni cuál había sido el monto de la compra.

En el proceso de compra y venta de medios se dan una serie de características comunes que vale la pena tratar:
– El proceso comienza con una serie de rumores en las redes sociales sobre posibles negociaciones en torno a la venta del medio.
– Poco después de haberse concretado el negocio, se realiza una reunión con los trabajadores en la que se promete que no cambiará nada. En este proceso no se revela el nombre de los verdaderos compradores.
– Por último, una vez que el medio pasa a nuevas manos se realizan los cambios y, utilizando la objetividad periodística como excusa, comienzan a desaparecer las voces disidentes. Dependiendo del medio y del momento, esta transición hacia la censura y la propaganda se ha realizado con mayor o menor resistencia.

La venta de medios ha traído consigo cambios en las políticas editoriales e incluso despidos de periodistas por trabajos que no complacen al régimen. La periodista Ahiana Figueroa fue despedida del Grupo Últimas Noticias por su participación en los Papeles de Panamá, una filtración de documentos de la firma Mossack Fonseca que revela la evasión tributaria y el encubrimiento de propiedades, empresas, activos y ganancias por partes de distintos líderes (algunos funcionarios venezolanos).

Asimismo, El Universal una vez adquirido por los nuevos dueños, instauró cambios en su plantilla. Así, bajo la presidencia de Jesús Abreu Anselmi, quien había asegurado que no habría cambios en la línea editorial, fueron despojados treinta columnistas de sus cargos. El despido se hizo a través del correo electrónico, fue Miguel Maita, editor de opinión del diario, quien se encargó de informar a cada uno de los columnistas sobre la decisión: “Lamento tener que informarle que debido a la restructuración editorial que adelanta el diario El Universal se ha hecho una serie de ajustes y por esta razón ya no podemos darle curso de publicación a sus artículos temporalmente”.

Bajo la nueva directiva, Mariangélica Ramírez, editora de las redes sociales del diario El Universal emitió un comunicado a través del cual prohíbe a sus trabajadores publicar contenido político en las redes sociales del medio (Facebook, Twitter e Instagram), exceptuando lo aprobado por la mesa de redacción del diario. Según la asociación civil Espacio Público, este tipo de medidas representan criterios de autocensura que condicionan aspectos fundamentales del periodismo como: la verdad, la independencia y el equilibrio.

Al menos trece periódicos de circulación nacional y regional han salido temporalmente de circulación por falta de bobinas de papel para imprimir; otros dos han tenido que reducir su tiraje o paginación para poder seguir circulando y mientras que tres periódicos han dejado de circular indefinidamente en los estados Falcón, Portuguesa y Mérida respectivamente.

 

En el caso del diario Última Hora, circuló hasta el 30 de agosto, tras haber consumido la totalidad del inventario de papel prensa que disponían. La última vez que el Complejo Editorial Alfredo Maneiro le asignó papel le envió 16 bobinas cuando necesitan 45 bobinas de papel mensual para poder circular con su tiraje completo. Hecho que los obligó a bajar de 50 mil ejemplares a 3 mil y a reducir la paginación de 45 a 16.

Las trabas impuestas por el Gobierno de Venezuela para la importación del papel periódico, representa un mecanismo de censura indirecta y una vulneración a los artículos 57, 58, 59 y 337 de la Constitución de Venezuela, sobre la libertad de expresión. Así como, la violación al numeral 3 del artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que contempla: “No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares del papel para periódicos, de frecuencia radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información […]”

Un claro ejemplo del monopolio de papel prensa en Venezuela, es el del diario El Impulso, que con 114 años de antigüedad dejó de circular por la escasez de papel. El diario, con sede en Barquisimeto, ya había dejado de circular a principios de 2017, pero consiguió alargar su estancia por un año más. El rotativo se despidió de sus lectores a través de una carta titulada “Hasta hoy nos permiten circular”. Ahora el público solo podrá disfrutar de su versión web. «Seguiremos luchando desde cualquier espacio que consideremos trinchera, y así, poder mantener informados a nuestros consecuentes lectores del acontecer diario. Seguiremos siempre en defensa de la verdad y de los valores democráticos, seguiremos siendo la voz de la ciudadanía, a quien nos debemos desde nuestra fundación», finaliza el escrito.

A este caso hay que sumarle el del diario La Prensa del estado Lara, que dejó de funcionar los sábados por la escasez de papel y el del Diario Versión Final de Maracaibo, que dejó de circular temporalmente por el retraso del Complejo Maneiro en la distribución de las bobinas de papel. En total ya son cuatro (El Impulso, El Informador, El Diario de Lara y ahora, La Prensa) los medios del estado Lara que han tenido que cambiar sus hábitos por culpa del monopolio de papel prensa.

Marianela Balbi, directora del Instituto Prensa y Sociedad Venezuela denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el cierre parcial y definitivo de 35 medios impresos entre agosto de 2013 y febrero de 2018, consecuencia de la concentración estatal en la distribución del papel prensa. “De esta cifra 18 medios han dejado de circular de manera definitiva y los otros 17 han suspendido sus operaciones por lapsos”, indicó Balbi en el marco de la audiencia “Situación del derecho a la libertad de expresión y la libertad de prensa en América del Sur’” en Bogotá. Mientras que otros diarios han dejado de circular en Venezuela como consecuencia de la crisis económica y política. Según el informe del Instituto de Prensa y Sociedad Venezuela (IPYS), 11 periódicos se vieron obligados a desaparecer como empresa de medios por esta razón y otros ocho migraron a la web, en donde hoy en día siguen activos.

Además de la escasez de papel, existen otros factores que impiden el funcionamiento habitual de los medios de comunicación impresos. La escasez de dinero en efectivo y la hiperinflación son también las causas por las que El Tiempo de Anzoátegui cesó su circulación durante los fines de semana. Este medio se convierte en el tercer diario que reduce la circulación este año, junto a otros cinco que dejaron de imprimirse definitivamente en Venezuela.

Recientemente, tras haber suspendido su circulación los días domingos, el 27 de abril el diario .El Tiempo anunció que para ajustarse a las dificultades económicas y la escasez de papel se convertirían en un semanario El impreso de mayor circulación en el estado Anzoátegui, señaló en una editorial que este cambio se haría efectivo a partir del 4 de mayo.

Barinas se queda sin periódicos y se une la lista de al menos siete medios impresos que han cesado operaciones en 2018. El diario La Prensa apagó sus rotativas por falta de papel y  dejó de circular el sábado 19 de mayo. El cierre previo de los periódicos De Frente y La Noticia, dejó a Barinas sin diarios desde el sábado. En lo que va de 2018, han cerrado al menos siete medios impresos en todo el territorio nacional.