En Cumaná denunciaron ejecuciones extrajudiciales tras protestas en el Mercado Municipal - Memorias por la vida
8273
post-template-default,single,single-post,postid-8273,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-theme-ver-10.1.2,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

En Cumaná denunciaron ejecuciones extrajudiciales tras protestas en el Mercado Municipal

En Cumaná denunciaron ejecuciones extrajudiciales tras protestas en el Mercado Municipal

Familiares de un adolescente de 16 años aseveraron que el joven fue baleado por funcionarios policiales dentro de una vivienda. Los hechos ocurrieron mientras a pocos metros vendedores informales protagonizaban disturbios tras denunciar presunta extorsión por parte de uniformados de la Policía Municipal

Cumaná.- Denuncias sobre ejecución extrajudicial y ajusticiamientos por parte de funcionarios del Instituto Autónomo Policía del Municipio Sucre (IAPM) giran en torno al asesinato de dos hombres y un adolescente de 16 años, ocurrido la mañana del 5 de julio de 2018 en el sector El Realengo, una barriada situada frente al Mercado Municipal, en la zona céntrica de Cumaná.

Mientras se desarrollaban disturbios en las adyacencias del Mercado Municipal de Cumaná, que iniciaron el jueves 5 de julio, pasadas las 10:00 a.m. cuando vendedores informales y revendedores de alimentos denunciaron a funcionarios de la policía municipal a quienes acusaban de extorsión y cobro de vacunas para dejarles laborar en las afueras del expendio, a pocos metros del lugar ocurrió el homicidio de Carlos Javier López Ramos (16), Julián José Ramos (32) y Andy Alexander Velásquez.

La versión dada por el Instituto Autónomo Policía del Municipio Sucre y la Alcaldía de Cumaná indicaba que las tres personas “cayeron abatidas” tras enfrentarse a una comisión de uniformados, quienes les perseguían luego de que presuntamente los dos hombres y el adolescente asaltaran a una señora en las adyacencias del Mercado Municipal. El organismo policial aseguró, a través de un comunicado de prensa, que las tres víctimas pertenecían a una banda delictiva y que mostraron resistencia a la autoridad.

Pero, la versión dada por los organismos oficiales no coincide en nada con la que cuentan familiares de dos de las tres víctimas, así como de vecinos de la zona y testigos. Entre la tarde del jueves 5 de julio y el sábado 6 de julio, deudos y vecinos denunciaron una serie de irregularidades en torno a la muerte de los dos hombres y el adolescente.

Marcelina Ramos indicó que cerca de la cama de su vivienda asesinaron a su hermano Julián Ramos (foto: Nayrobis Rodríguez)

Ajusticiamiento

No había banda delincuencial, no hubo enfrentamiento y las tres víctimas no cometieron robo a una ciudadana. Esta es la versión que defienden en el sector El Realengo, una zona poblada de viviendas de bloque, techos de zinc y pisos de tierra, en la que la mayoría de las personas se desempeñan como vendedores de sardinas.

En esta comunidad, la ira y la frustración se apoderaron de los vecinos tras los sucesos del 5 de julio. Luisa Miguelina Rodríguez, vecina del sector y vendedora de pescado, indicó que mientras se desarrollaba la protesta, un grupo de funcionarios llegó a la barriada persiguiendo a dos jóvenes. Uno de los perseguidos entró a resguardarse a la vivienda donde momentos después asesinarían a dos de las tres víctimas. “Eran más de diez policías. Hicieron una maldad, ¿por qué tenían que matar a ese niño?”, dijo.

Marcelina Ramos, madre del adolescente de 16 años no puso evitar que su hijo muriera en el patio de su vivienda, tras recibir cuatro disparos a quemarropa. “A mi hijo me lo arrebataron de las manos. Los policías se metieron en la casa mientras estábamos contando dinero, lograron sacar a mi hijo. Les dije que era inocente, que tenía dieciséis años y era trabajador. El policía me insultó y me sacó por los cabellos, me encerraron en otra casa para que no pudiera ver nada. A mi hijo lo metieron dentro de la casa y lo mataron, yo no pude hacer nada, él suplicaba que no lo mataran, que él no era malandro”, relató Marcelina.

El adolescente Carlos López Ramos fue el primero de las tres víctimas. Su madre contó que junto a ella se desempeñaba, diariamente, como vendedor de sardinas frente al Mercado Municipal, oficio que realizaba desde hace diez meses atrás, época en la que abandonó el liceo para sumarse al trabajo con su familia. Francisco López, padre del adolescente, destacó que al joven le dieron cuatro impactos de bala, tres en la zona del pecho y estómago y uno en la ingle.

Fuente: Derechos